Emocionante e intensa noche de boxeo en Posadas

Una nueva jornada boxística, impulsada por la Municipalidad de Posadas y la Dirección General de Deportes,  se llevó a cabo en la noche del viernes 19 de agosto del 2022 en el polideportivo Ernesto “Finito” Gehrmann que se encuentra en la capital provincial. Bajo el lema “El boxeo está vivo en Posadas” boxeadores locales, del interior de la provincia, chaqueños y paraguayos se dieron cita en este lugar para realizar peleas de exhibición y amateurs, acompañados por un público ensordecedor y muy pasional, a pesar de la fría noche posadeña.

El inicio de las peleas de exhibición, se dió con el combate entre Paola Ferreyra de 16 años y Milagros Acuña de quince, dos jóvenes boxeadoras que manifiestan el deseo que tienen de llegar a ser reconocidas dentro del ambiente a nivel nacional e internacional y ser una inspiración para aquellos jóvenes que creen que tienen potencial para el boxeo pero no se animan a subirse al ring. Luego de una pelea muy pareja el combate finalizó empatado.

Ambas se entrenan en el Instituto del Deporte, bajo las órdenes de Itatí Polo de 50 años, ex boxeadora y directora técnica (DT) nacional de  boxeo federado, que al respecto del debut de sus alumnas dijo: “Me siento muy orgullosa y nerviosa por ellas, porque generalmente en los primeros combates, por mas que sean de exhibición, no sale nada de lo que una entrenó, pero es una experiencia muy linda y sirve para que entren en ritmo y viajar más preparadas al torneo nacional de Mar del Plata”. Profundizando más sobre este viaje mencionó que van a tratar de hacer un buen papel y traer la medalla de oro, pero remarcando que lo más importante de esta experiencia es que los chicos puedan tener contacto con boxeadores de todo el país y que tomen conciencia que el ser boxeador es una carrera y se relacionen con más chicos de su mismo deporte, más allá de los resultados deportivos.

La pelea más esperada de la noche fue protagonizada por Mariel Duarte, quien hizo su debut en esta disciplina, y Malvinas Perreyra. La boxeadora misionera de 33 años, llegó a su primer combate con una historia personal muy fuerte en sus espaldas ya que sufrió violencia de género, depresión y adicciones, pero encontró en el deporte un espacio de salvación, “Después de atravesar momentos duros es un logro muy grande para mí estar acá, espero poder avanzar combate a combate y, el año que viene, convertirme en profesional”, afirmó. El encuentro se desarrolló con el acompañamiento de un público entusiasmado que alentaba a Duarte en cada uno de sus movimientos. Con una resistente defensa y un agresivo ataque, logró llegar al final de la contienda, en el que después del sonido de la campana, fue ovacionada y se fundió en un abrazo con su oponente.  

Posteriormente, muy ansiosa, esperó el veredicto de los jueces que declararon un empate, resultado que no opaca el recuerdo de una noche para ella inolvidable, en la que se demostró una vez más que, el deporte cambia la vida de la gente.

 

Silvia Lezcanoárbitro de la Asociación Misionera de Box, levantando las manos de Mariel Duarte y Malvinas Perreyra.












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